La historia de la industria automotriz chilena se remonta

a 1924, ya que el 7 de septiembre de ese año se constituyó la filial de Ford Motor Co. en Chile, líder indiscutido en aquellos años en la venta de automóviles en país y en el resto del mundo.

Este hecho tuvo efecto práctico en marzo de 1925, cuando se inició la producción de Ford T en la planta ensambladora de automóviles de calle Exposición 1258.

 

En 1930, la planta tenía una superficie techada de 6.000 m2 y una capacidad de producción de 25 vehículos diarios, lo que se traducía en la entrega de 5.000 unidades anuales.

La planta empezó a armar el Modelo A en enero de 1929, a fin de rebajar los costos de producción, siendo el Phaeton el más producido.

El modelo A, era comercializado por 23 concesionarios ubicados estratégicamente a lo largo de todo el país.

A raíz de esto, el Ford A se masificó a lo largo y ancho de Chile, formando parte de la historia de nuestro país por muchas décadas, y plasmando su hermosa estampa en miles de nuestras historias familiares.