Encontré mi Ford A en muy mal estado e incompleto en un campo cerca de Colina. La restauración me tomó aproximadamente 4 años.

Comencé por desarmarlo por completo, con mucho trabajo de parches, desabolladura, lijado, limpieza, soldadura y pintura, avanzando muy de a poco con la ayuda y entusiasmo de mi familia y amigos.

En paralelo, la búsqueda de piezas faltantes como motor, llantas, caja de cambios y rehacer toda la mecánica. Para obtener un motor, tuve que comprar una camioneta que estaba también en muy mal estado.

Una gran ayuda fue la de los socios del Club Ford A, quienes me aportaron ideas, materiales y mucha información.

Otro aporte muy importante fue la participación de mi gran amigo Jorge Mora, tapicero, quien lamentablemente ya no está con nosotros.

Una vez terminada la restauración, pude participar junto a mi familia en las diferentes actividades del Club Ford A Chile, como los viajes a San Vicente, Algarrobo, Rinconada de Los Andes, Sewell en El Teniente, paseo a Mendoza, Talagante, Frutillar, y también los paseos de los abuelitos de la Fundación Las Rosas en Santiago.

Últimamente, participé del Rally Internacional Pto. Varas – Bariloche.